Esta frase, la encontré en la sala de espera del Hospital, mientras Raúl estuvo en el BOX, me pareció super romántica, porque en ese momento pensaba en mi chico , solito , con un montón de médicos hurgándole y haciéndole un montón de pruebas. Todo el es "todo" para mi, no soportaría que le tocaran ni un pelo de esa cabeza de chupachups que tiene tan bonita.
Pero al pasar los días , he estado pensando en el resto del mensaje que tenia el folleto, hablaba sobre la donación de órganos, un tema que siempre me ha causado tantisimo respeto. Este año tras unos cuantos intentos , por fin me dejaron donar sangre en una campaña que se hizo en mi trabajo, y al mes recibí mi carnet de donante... parecerá una tontería , pero sentí una gran satisfacción, al saber que algo mío podría ayudar a alguien a vivir. Yo tengo pánico a las agujas, y bueno no fue super divertido estar acostada con una aguja clavada en mi brazo , teniendo que bombear la sangre con mi mano , porque la tía decía que no quería abandonar mi cuerpo por la fuerza... pero cuando acabas te sientes , muy bien, es lo que pasa cuando sirves desinteresadamente, luego tienes un sentimiento de paz, de tener la seguridad de haber hecho algo correcto.... y te dan ganas de hacer mas... así que en esas estoy pensando si me voy ha hacer donante de órganos o no. Pienso que poco podrán sacar de este cuerpo mío que tiene tantas pegas, pero con que un órgano fuera útil creo que ya valdría la pena ¿no?

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